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Capítulo 2: Cambios emocionales en los pacientes

De Wiki-Parkinson

INTRODUCCION GENERAL

A pesar de que, en un principio, la Enfermedad de Parkinson (EP), se describió, como una dolencia relacionada principalmente con anormalidadades y fluctuaciones motoras, a lo largo de las últimas décadas los numerosos estudios realizados han demostrado que también le acompañan muchos cambios cognitivos, sensoriales, perceptivos y emocionales. Se calcula que entre un 30% y 50% de los pacientes de Parkinson, sufren depresión o ansiedad en el transcurso de la enfermedad. Algunos de los síntomas pueden ser ligeros, pero otros pueden resultar graves que sean tratados con método propios de la salud mental.

Las primeras reacciones emocionales relacionadas con la Enfermedad de Parkinson se ceñían a la invalidez y a los cambios en la forma de vida,lo que provocaba desánimo y miedo entre los pacientes. Esto concordaba con las reacciones emocionales que expermientaban los enfermos de otras patologías crónicas, quienes tenían dificultades para sobrellevar los cambios que aparecían como consecuencia de su enfermedad. Sin embargo se demostró que los pacientes de Parkinson sufrían niveles considerablemente mayores de molestias emocionales en comparación con otros pacientes de enfermedades crónicas. Investigaciones posteriores han demostrado que los pacientes de EP tendían a presentar un déficit de neurotransmisores de los agentes de la serotonina y norepinefrina, vinculados a la depresión y la ansiedad.

A pesar de que existe una relación íntima entre el déficit de neurotransmisores y las reacciones emocionales de los pacientes de Parkinson, no podemos dejar de lado el papel que juegan el estrés y las dificultades para sobrellevar la situación. Lo más probable es que la combinación de ambos factores contribuya a la manifestación real de la depresión o la ansiedad. Como consecuencia, a a los cuidadores les resultará sumamente práctico entender en qué medida se manifiesta la depresión y la ansiedad en los enfermos, y conocer cuáles son los tratamiento existentes.


DEPRESIÓN

Según la Asociación Americana de Psiquitría, se distinguen varias categorías de diagnóstico en los trastornos depresivos. Entre los que normalmente se asocian a los Enfermos de Parkinson están el trastorno depresivo mayor, el trastorno distímico, el trastorno de adaptación con humor reprimido, y el trastorno de humor asociado a una enfermedad general.

Los diagnósticos de depresión más comunes entre los pacientes de Parkinson son el trastorno depresivo mayor y el trastorno de humor asociado a una enfermedad general.No obstante es muy fácil errar en el el diagnóstico de tales trastornos o incluso éstos pueden pasar desapercibidos, ya que muchos síntomas de la Enfermedad de Parkinson de superponen a la enfermedad de la depresión.

La asociación americana establece que para poder diagnosticar un episodio depresivo en toda regla deben darse cinco de los nueve síntomas durante dos semanas. Entre estos síntomas se incluyen: humor depresivo, falta de interés o placer en las activiades diarias, pérdida o aumento de peso, insomnio o hiperinsomnio, agitaciones o retrasos psicomotores, fatiga o pérdia de energía, desprecio por sí mismo, reducción de la capacidad de reflexionar o concentración, y pensamientos recurrentes de muerte o suicidio. Como pueden apreciarse, las depresiones comparten muchos síntomas con las manifestaciones abiertas de la EP. La "cara de mascara" característica de la enfermedad suele ocultar expresiones faciales de tristeza y otro tipo de manifestaciones abiertas de la depresión, mientrás que la pérdida de peso y las dificultades en el sueño son síntomas habituales de la EP. Los temblores y la discinesia pueden confundirse con la agitación psicomotora, ya que esta última suele empeorar con la primera. Las dificultades cognitivas expermimentadas en la EP pueden interferir con la detección de deficiencias similares provocadas por la depresión. Así pues, a veces puede ser relamente difícil distinguir entre los síntomas que reflejan una depresión real y los que son característicos propios de la enfermedad de Parkinson.

Para poder detectar casos de depresión en la EP, deberíamos fijarnos más en sus síntomas específicos. Los estados emotivos o de lloro sin razón evidente, una baja autoestima, el desprecio por uno mismo manisfestado oralmente, los sentimientos de desesperanza y vulnerabilidad y la irritabilidad son síntomas que suelen aparecerer en los estado depresivos y no son necesariamente característicos de la EP. La presencia de estos síntomas puede revelar el verdadero estado emocional subyacente del que pueden discernirse de la mera observación directa. Igualmente, los pensamientos recurrentes de muerte y suicidio o los intentos de suicidio son más comunes en trastornos depresivos que en la EP. La mera presencia de cualquiera de los síntomas citados debería alarmar al cuidador de la presencia de un trastorno depresivo que necesita tratramiento. En caso de no estar seguros, debemos acudir a un especialista de salud mental familiarizado con las depresiones por EP para obtener un diganostico vlido


TRATAMIENTO DE LAS DEPRESIONES POR EP

Una vez identificada la depresión, es necesario comenzar con el tratamiento, ya que los propios síntomas depresivos pueden magnificarse y empeorar los síntomas de la EP.Se sabe que los síntomas depresivos pueden perjudicar aún más el rendimiento adecuando del sistema motor. Asimismo, los déficit cognitivos asociados con la EP pueden verse agravados con los síntomas de la misma naturaleza asociados a la depresión. Por otro lado, tambíen puede resultar problemático seguir tomando los medicamentos o continuar con los ejercicios de fisioterapia, ya que la depresión puede provocar altibajos en la motivación del paciente. En general, vemos como la depresión afecta de forma negativa a la mayoria de los aspectos del Parkinson.

Dado que la depresión en la EP se relaciona especialmente con los cambios en los agentes químicos neurotransmisores, el tratamiento farmacológico puede ser el más eficaz. No obstante, el tratamiento farmacológico puede mejorarse de forma significativa con la intervención psicológica centrada en ayudar a los pacientes a sobrelllevar de forma más eficaz su problema, con las limitaciones propias de la enfermedad, y en mejorar su calidad de vida. La intervención psicológica proporcionada por un psicólogo, o por cualquier otro profesional de la salud mental, procurará ayudar al paciente a mantener cierto control sobre el mayor número de facetas de su vida que sea posible. Nos referimos al control de cualquier actividad física, del contacto social y de la estimulación mental. Cuando el paciente ya no puede realizar actividades de las que antes disfrutaba, deberá hacer todo lo posible por encontrar una nueva serie de actividades que sean igualmente gratificantes e interesantes. Asimismo, la intervención psicológica puede cambiar la percepción negativa de uno mismo que aparece al disminuir la capacidad funcional, y aumentar la dependencia de un cuidador. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no es necesario que la intervención psicológica se prolongue durante mucho tiempo para que ésta resulte eficaz. Los cambios importantes suelen darse a las seis u ocho sesiones de tratamiento (a una por semana).


ANSIEDAD

A pesar de que siempre se ha prestado una mayor atención a los síntomas depresivos, cada vez se hace más patente que los pacientes de Parkinson sufren ansiedad, que puede presentarse al mismo tiempo que los síntomas depresivos o que puede aparecer de forma independiente. La experiencia nos indica que muchos de los pacientes de Parkinson sufren de ansiedad antes de la aparición de los síntomas motores propios de la enfermedad.Por tanto los síntomas de la ansiedad son muy importantes a la hora de seleccionar las medicinas e influyen en la capacidad funcional y calidad de vida en general del paciente de EP.

La etiología de la ansiedad en un cuadro de EP es menos certera si lo comparamos con la depresión. Los cambios en los neurotransmisores, similares a los mencionados en los síntomas de la depresión, también están presentes en el caso de la ansiedad. Se sabe que la la terapia dopaminérgica puede provocar reacciones de ansiedad en muchos pacientes.El miedo a las caídas, a atragantrarse o hacer incapaces de controlar el comportamiento motor en situaciones sociales también crea reacciones importantes de ansiedad y cambios de conducta. Una véz más, es poco probable que exista una sola causa para los problema de ansiedad en los pacientes de Parkinson; es más probable que se dé una combinación de factores médicos y psicológicos.

Independientemente de su base, las reacciones de ansiedad suelen ser bastante frecuentes entre los pacientes de EP. En los distintos estudios realizados se ha demostrado que un tercio de los pacientes presentaba los criterios establecidos por la sociedad americana de psiquiatría para determinar un trastorno de ansiedad. Los desordenes de ansiedad más coúnmente diganosticados en los pacientes de Parkinson son el pánico, la fobia social y los trastornos de ansiedad generalizada. Es probable que un número mayor de de pacientes sufra reacciones de ansiedad que no son lo suficientemente graves como para emitir un diagnóstico de ansiedad, pero que, no por ello, dejan de influir en los síntomas y control de la EP. Se sabe que los estados leves de ansiedad conllevan síntomas físicos, cognitivos y de conducta que pueden superponerse o no a las manifestaciones neurológicas del parkinsonismo. Entre ellos tenemos, mareos, adormecimiento de manos y pies, falta de aliento, debilidad o flojera de piernas, hormigueo de dedos, sensación de bultos en la garganta y sentimiento de desorientación y confusión. Los síntomas de ansiedad cognitiva tambíen estaban relacionados con el miedo a desmayarse, a peder el control, a sufrir un ataque de corazón, a babear, a hablar de forma extraña o a gritos. Debido a que estos síntomas son comunes entre muchos de los pacientes, ahora se lo conoce como "Síndrome de ansiedad de Parkinson".

A pesar de que por definición, la ansiedad es un estado no deseado, sus efectos en la enfermedad solamente sirven para empeorar la aflicción al gravarse los síntomas motores y cognitivos. La ansiedad produce cambios en el rimto cardíaco, en la respiración, en la tensión sanguínea, en la tensión muscular, en la temperatura corporal y en la actividad del estómago, siendo todas estas manifestaciones autonómicas. Estos síntomas forman parte del "síndrome de lucha o de vuelo", y aparece como consecuencia de los niveles elevados del agente químico neurotransmisor de la norepinefrina. A medida que la aparición aumenta, empeoran los síntomas ya presentes debido a EP. Los temblores, el congelamiento, la rigidez y las discinesias pueden hacerse más pronunciadas a medida que las apariciones autonómicas a la ansiedad las amplifican. Esto produce un mayor riesgo de caídas durante los episodios de congelamiento, ya que éste puede prolongarse más de lo habitual. Además los estados de relajación pueden llegar a ser imposibles y frustrantes por el agravamiento del sistema motor cuando el paciente este ansioso. Los periodos "off" o de "desgaste" también pueden verse magnificados, y los niveles de fluctuación de la ansiedad puede dificultar aún más el control de las dosis y horarios de las medicinas antiparkinsonianas. Los pensamientos precipitados e inconexos debido a la ansiedad pueden aparentar un mayor grado de confusión e incapacidad cognitiva. Asimismo, a medida que la ansiedad se vuelve un elemento más común en la vida del enfermo de Parkinson, se va creando más ansiedad, y con ello un círculo vicioso entre la ansiedad y la incapacidad motoroa/cognitiva.


TRATAMIENTO DE LA ANSIEDAD EN LA EP

Dado que la etiología de la ansiedad en la EP es menos segura que la de la depresión, hya más opciones de tratamiento.Tanto el tratamiento farmacológico como el psicológico pueden ser eficaces, y elegir uno u otro varía según los síntomas específicos que se presenten, su gravedad y la respuesta a los distintos tratamientos. El farmacológico se asemeja, de muchas maneras, al tratamiento de la depresión. Muchas de las medicinas antidepresivs han demostrado ser eficaces a la hora de tratar los problemas de ansiedad, tales como el pánico, las fobias sociales, y el trastorno de ansiedad generalizada. Por otro lado también pueden utilizarse medicamentos tradicionales para luchar contra la ansiedad , tales como las benzodiacepinas, que reducen los síntomas de la ansiedad, ya sean leves o graves. Sin embargo los efectos secundarios de los antidepresivos o ansiolíticos pueden plantear problemas para algunos pacientes. Los antidepresivos conocidos como inhibidores selectivos de reabsorción de serotonina(SSRI, en inglés),pueden provocar respuestas paradójicas, como trastornos del sueño, una mayor ansiedad, y temblores que pueden agravar los síntomas de la EP. Algunas benzodiacepinas han sido contraindicadas ya que sus efectos farmacológicos pueden agravar los síntomas parkinsonianos. ALgunos medicamentos pueden aumentar también los mareos y causar molestias en la claridad de la consciencia, aspectos que los pacientes de EP tratan especialmente de evitar. En muchas ocasiones, si se experimentan tales reacciones adversas, cambiar de medicinas por una similar de la misma clase puede producir el beneficio esperado, pero seguirán dándose los efectos secundarios no deseados. Desgraciadamente todo esto sólo puede saberse con la experiencia, y los efectos de una medicina en concreto sólo se concocen en el momento que se prueba y no antes.

Por ello, los síntomas de la ansiedad pueden no ser lo suficientemente graves como para garantizar una intervención farmacológica. Por un lado, los pacientes pueden no tolerar los medicamentos antidepresivos o ansilíticos debido a los efectos secundarios, y por otro, puede ser que deseen reducir el número de medicinas que no sean específicas del Parkinson. En estos casos, la intervención psicológica puede ser una opción interesante a considerar ya que no implica ningún problema potencial como en el caso de las medicinas. Se ha demostrado que la intervención psicológica puede tener grandes efectos y puede ser tan eficaz como los medicamentos a la hora de tratar problemas y trastornos derivados de la ansiedad, tales como el pánico, la fobia social, y el trastorno de ansiedad generalizada. Estos tratamiento se centran en enseñar al paciente a controlar los síntomas fisológicos y cognitivos de la ansiedad, y a aplicar las técnicas de control en situaciones en las que la ansiedad esta presente. Normalmente, se enseñan combinaciones de técnicas de reestructuración cognitiva y de relajación en sesiones semanales de apoyo individual o de grupo, en las que se dan trabajos para realizar en casa. Con la práctica, muchos pacientes llegan a controlar también los síntomas de la EP asociados a los estados pronunciados de ansiedad y el miedo o la preocupación inherentes a tales estados.

Planning: Periodo de ocho semanas con sesiones semanales de una hora de duración para la ansiedad de forma psicológica.


Sesión 1: Tratamiento de Respiración con el Diafragma

MOTIVOS PARA RESPIRAR CON EL DIAFRAGMA.

La ansiedad


--Tomasety III 13:04 15 jun 2008 (UTC)


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